viernes, 18 de noviembre de 2011

Caminando por Latinoamérica

La música puede ser una gran forma de retratar al mundo, a un continente, sumándole sus sonidos, sus instrumentos típicos y sus voces.


Podrá ser mediante  el folklore, música urbana, Hip hop, Rap callejero, rock, pop... La cuestión es salir a la calle. Ella habla, sangra, lucha, baila y grita. Y no hablamos de ese espacio por donde pasan autos, ni eso que empieza en la puerta de casa. Hablamos de calle como punto de encuentro de todos sin distinguir entre ruralidad o urbanidad, sino humanidad. Es ahí donde podemos encontrar -para después mostrar- una idiosincrasia, la cultura, los escenarios naturales y humanos, el lenguaje corporal, la historia y su presente. 

Algo de eso  es lo que se propone hacer Calle 13 en "Latinoamérica", canción de su último disco “Entren los que quieran”.

Origen de Calle 13: Puerto Rico, territorio no incorporado de los Estados Unidos. Y como una especie de oveja negra, este hijo vino a protestar y patalear contra la educación en casa. A portarse mal. (También despotrica contra su compañía discográfica en “Calma Pueblo”. Suena bastante contradictorio y demagógico, y les recomiendo leer lo dicho por Diego Mancusi en Rolling Stone (Argentina) al respecto.)

Sobre la música de Calle 13, más allá de estas rebeldías que podrían ser tildadas de adolescentes, es dable decir que han logrado identificar no solo un momento en un idioma sino un idioma común a un continente. Para bailar, para quejarse y para vender, claro. Pero lo han hecho.

Más allá de la ligazón política de Puerto Rico con todo aquello que Calle 13 parece criticar y consumir al mismo tiempo (habla de clases bajas y las altas mientras firma contratos con Adidas), el lenguaje de sus letras y sus imágenes y el tono de sus protestas vienen del latín, son bien latinas y hacen pie en América. En Latinoamérica. Y lo hacen muy bien.

"Esta canción la hice como un regalo para mí, y si lo aceptan, es un regalo para ustedes también (...) Yo no conocía nada de América Latina, hasta que me sumergí en sus entrañas, la única referencia que tenía, hace unos años, era la historia oficial que los Estados Unidos le da a Puerto Rico, como una de sus colonias". (Residente, cantante de Calle 13)


Aunque muchos lo identifiquen con mujeres con poca ropa, con el reggaetton que nos ha hecho mover las caderas o "perrear", si nos detenemos en las letras, podemos encontrar algo más. 


Para sorpresa de muchos, algunas de sus canciones tienen grandes letras que hablan de algo más que un papel sumiso o sexual de la mujer. Hablan del latinoamericano visto por el mismo latinoamericano, del yankee visto por el latinoamericano y viceversa. 


Así como Molotov lo hiciera con “Frijolero” o “Gimme the power”  denunciando y criticando a México y también a Estados Unidos por su visión de los mexicanos, Calle 13 en la canción “Latinoamérica” no solo habla desde la letra.


Las imágenes, los instrumentos, las tan increíbles como acertadas voces femeninas que ofrece la canción, es una invitación a caminar, saborear, trabajar, cantar, luchar y dibujar por Latinoamérica. A recorrer esta tierra, su historia y su presente en un viaje musical, político y social  en menos de 6 minutos.


Salimos. Y vamos caminando

domingo, 23 de octubre de 2011

El paisaje metafísico en De Chirico


El pintor italiano Giogio de Chirico es el máximo representante de la conocida como pintura metafísica. En buena parte de sus obras destaca un uso muy personal del espacio del paisaje, que unos años más tarde servirían de amplia inspiración para el grupo de pintores surrealistas liderados por André Bretón.

Gracias a su uso de una perspectiva geometrizada, infinita, desolada y atemporal confiere a sus obras una carácter onírico y deshumanizado, propias del más perturbador de los sueños.

He aquí algunos ejemplos de uso del espacio en Giorgio de Chirico:

Melancolía, 1912.

L'enigme d'une journée, 1914.

Las musas inquietantes, 1916.

domingo, 2 de octubre de 2011

Edipo en Colono



Œdipe à Colone (1788), de Jean-Antoine-Théodore Giroust. Un perfecto ejemplo de pintura neoclásica francesa.  Edipo, tras un largo exilio, se encuentra en la localidad ateniense de Colono, acompañado por sus hijas Antígona e Ismene. Ha recibido la protección del rey Teseo, e invocado como suplicante a las diosas Euménides. Polínices, otro de los hijos de Edipo, llega para solicitar a su padre que retorne a Tebas, pues prepara una expedición contra su hermano Etéocles, quien ha usurpado el trono. Predijo el oráculo que la victoria será para el partido que cuente con la presencia de Edipo. Éste, furioso, maldice a sus impíos hijos, quienes primero lo han desterrado y ahora lo solicitan movidos por interés político. Predice que ambos morirán por la mano del otro. Sobre todo, decide renunciar al retorno a Tebas. Elige morir y ser sepultado en Atenas, la ciudad que le dio refugio. Pocas cosas eran para un griego peores que morir en el exilio: lo atestiguan infinitos versos líricos, elegíacos y trágicos. Pero Edipo rompe con esa concepción. Elige su patria allí donde recibe la gratitud que le fue negada por su polis. 



- Guillermo Aprile